viernes, 14 de septiembre de 2007

Poesía de otra forma

De cualquier forma, poesía.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Buscarme afuera, en la vida...

Estimados, muy pocos, que me leen: La pasión es perversa y se toma en ciertos momentos licencias que no le otorgamos. Así, hoy, después de darme cuenta de lo poco incendiaria, viva, que resulta mi poesía, y debido a que tengo que conseguir pronto un trabajo, me tomaré una licencia escritural, un sabático de letras. Intentaré no perder el fuego (chispa acaso) que me ha hecho estos años escribir y ver el mundo con ojos de poeta, intentaré también madurar. En fin, es por que esa pasión se ha vuelto hoy material de la derrota que se aleja de mi y se toma su propia licencia. No sé, nada sé excepto que estoy cansado, decepcionado de todo, pero fundamentalmente de mi mismo. No me adapto a mi mismo. (eso se lo oí decir un día al buen Ricardo Yañez). Tal vez encuentre quién soy fuera de la escritura; tal vez, si dedico mis empeños a la vida y no a la escritura, pueda ser, al fin, escritor. Hasta pronto.


La vida es eso que pasa mientras uno está ocupado haciendo otras cosas...
John Lennon.

jueves, 23 de agosto de 2007

Un poema sobre estos días de otoño y viento

Ceniza

Tu aliento en mis labios
era fuego que todo lo quemaba,
los pechos ardían y ardían los muslos;
Todo se encendía en la hoguera viva
de aquella nocturna habitación.

Después sólo ceniza:

La luz hizo al jardín,
hizo el día y dibujó
en la cama
tu silueta que el viento dispersó.

Abrí bien la ventana, fui tras de ti.

viernes, 3 de agosto de 2007

Hablemos del poema

Breve reflexión, algo que espero acepten los buenos amigos de lenguaraz para ser columna en su revista.


El poema es un diapasón. Imaginemos de pronto y sin reservas un diapasón metálico a punto de ser golpeado para vibrar. Buscamos con este acto (el de hacer sonar el diapasón) una nota breve pero exacta, que nos oriente. La nota que saldrá del instrumento es la poesía, es la nota que habita antes del instrumento pero no puede ser oída sin él. La herramienta que tañe el poema es el sentido, con él es que le damos el golpe que lo hará vibrar (aunque siempre hay opciones, otras herramientas, ritmo, imágenes, silencio). La fuerza que se le imprime al instrumento es también vital, de la precisión en la fuerza depende la belleza, la claridad y limpidez de la nota que dará: la mano con su fuerza es el lenguaje. El poema es un diapasón que se tañe con sentido, con la fuerza del lenguaje y emite esas breves notas que son capaces de romper cristales, provocar aludes, conmover. El poema es un diapasón cuyo éxito depende de su hechura, de la perfección de su hechura. El poema, pues, es un instrumento.

lunes, 23 de julio de 2007

Otro link en donde habito

Estimados todos: aquí dejo el link de una página donde también hay algo de mi trabajo poético.
Hasta pronto.

miércoles, 27 de junio de 2007

Padre


Padre, al montón de polvo que te cobija
bajé esta tarde.
Enriqueta Ochoa.




Solamente nos separa, padre, un hueco habitado por el mundo,
una transparente brecha interminable,
ignorancia mutua y tres décadas de desaparición.

En qué montón de tierra maldeciré cuando te mueras,
a quién le entregaré el coraje insatisfecho de mi adolescencia:
lumbre que en el estómago anidó.

Y cuando llega el viento de septiembre
la ciudad cierra los ojos y se amamanta de su polvadera,
encuentro en ese ardor de garganta el único recuerdo de ti.

Has de estar también en el agudo mediodía de la canícula,
cuando todo se funde y la piel se nos incendia,
cuando una gasa cubre los ojos y no nos podemos reconocer.

Uno más

Pocos poemas en prosa tengo, va uno aquí


Este cuerpo no eres tú.

No eres tú. Este cuerpo que escribo no eres tú, porque no tiene las marcas de mis uñas en la piel. No es tu cuerpo, es la tarde que acecha mi alcoba y sube por mis muslos erizándome, haciéndome creer que es tu epidermis. Es un disfraz sin alma (con tu ropa) que me quiere tentar. No eres tú, pero yo cedo.